| |
 |
 |
|
La capital de la Riviera Maya, Playa del Carmen, pasó de ser un pequeño pueblo de peregrinos mayas a una ciudad cosmopolita y bullanguera cuyo crecimiento urbano es el más alto del país. Sus condiciones naturales, la belleza y extensión de sus playas, su inmejorable posición geográfica y la equilibrada combinación de mar y selva, convierten a este destino del Caribe mexicano en un poderoso polo de atracción para visitantes tanto nacionales como de otras partes del orbe.
En esta ciudad las actividades y la imaginación van de la mano: la costa permite el desarrollo de todo tipo de deportes acuáticos; mar adentro y tierra adentro es posible practicar el buceo; en las profundas aguas que la separan de Cozumel se desarrolla la pesca deportiva; la selva invita a incursionar en ese húmedo y mágico mundo; las excursiones a sitios arqueológicos cercanos resultan una actividad muy gratificante. Al caer la tarde las posibilidades también son diversas: lugares para bailar, espacios para sacudir el inevitable insomnio que producen las noches caribeñas, fiestas populares en las playas y bares llenos del bullicio de mil rostros.
Pero además, Playa del Carmen es el lugar ideal para visitar uno de los parques más bellos de México: Xcaret. Es punto de partida del ferry que nos conduce a la isla de Cozumel. Está cerca también de la zona de cenotes de Puerto Aventuras y, a sólo 45 minutos, el acuario natural más grande el mundo: Xel-Há.
El ritmo de la vida en Playa del Carmen tiene el signo de la discontinuidad. En momentos se incorpora al suave oleaje que baña sus playas o a la tibieza de sus arenas blancas y de allí salta al bullicio de la Quinta Avenida con sus artistas improvisados, con sus decenas de lenguas mezcladas en un solo murmullo. Todo es sorpresivo: al lado de los grandes hoteles y resorts conviven pequeños alojamientos tradicionales; junto a los restaurantes de primera clase, caros y elegantes, se manifiestan merenderos y paradores de tantos orígenes como pueda uno imaginar. Lo diverso, lo múltiple, éste es también el sentido de la vida en Playa del Carmen.
La antigua Xaman-Há, punto de encuentro de los mayas para acudir a su cita ceremonial con la diosa Ixchel en la vecina isla de Cozumel fue, hasta hace pocos años, un pequeño pueblo de pescadores. Actualmente es el segundo destino turístico del Caribe mexicano.
Playa del Carmen está ubicada a la mitad de la distancia entre Cancún y Tulum en una franja costera definida por la estrecha relación entre la selva, los manglares y las playas de arena blanca. Su signo distintivo es la diversidad: el poroso suelo de la Península genera en su entorno una gran cantidad de unidades ecológicas que se concretan en cenotes rodeados de selva; caletas donde se mezclan ríos subterráneos con el mar y manglares que explotan toda su vocación natural.
|
| |
| Volver a la lista de destinos |
|
|
|
|
|